Reconciliación
Es una de las formas de las caricias de Dios, ofrecidas a través de los Sacramentos de la Fe.
Forma parte de uno de los cuatro pilares de la fe, como sabemos:
- ORACIÓN,
- PALABRA DE DIOS,
- SACRAMENTOS (especialmente Eucaristía y Reconciliación) y
- CARIDAD.
Como su nombre lo indica, son los signos eficaces que
Jesús nos ofrece y que libremente asumimos para expresar nuestro deseo de RECONCILIARNOS CON DIOS y con los HERMANOS, en la IGLESIA.
Todos sabemos que los pecados si bien son personales no tienen sólo un efecto individual, sino que afecta a TODO EL CUERPO DE CRISTO QUE ES LA IGLESIA.
Sabemos, también, que Dios nos toma muy en serio en nuestra respuesta creyente, para entablar con nosotros, con cada uno y con su Pueblo, un diálogo de amor que se fundamenta en la dignidad y en la libertad, que como hijos de Dios tenemos.
Por otra parte, gracias al Espíritu Santo que se expresa de la Iglesia, así por ejemplo en el Concilio Vaticano II, nos ha permitido crecer en la Verdad, y afirmar que no podemos reducir ese Sacramento a lo que antiguamente se llamaba solo
“confesión” y donde el acento estaba más en decir los pecados que mirar, recibir y disfrutar la misericordia de Dios.
Tampoco podemos reducirlo a una simple
descarga de tensiones psicológicas, o al hecho de
cumplir la penitencia; el Sacramento de la Reconciliación
es mucho más que eso.
Recordemos las 5 condiciones para Celebrarlo bien:
- Examen de Conciencia
- Dolor de los pecados
- Arrepentimiento y propósito de enmienda
- Confesión de los pecados ante el Ministro que hace presente a Cristo y representa a toda la Comunidad Iglesia.
- Cumplir la Penitencia como signo de Conversión.
De todo esto lo más importante es comenzar una
vida nueva sobre el fundamento y motivo que es la
ternura de Dios experimentada en el
Encuentro de Reconciliación.
Esto implicará
recomponer el daño realizado, si así fuera, y el propósito actual y pleno de
vivir en la verdad, en la justicia; no sólo evitando el mal, sino
haciendo todo el bien posible en nombre de Dios.
ENCUENTRO DE RECONCILIACIÓN
En nuestra Comunidad a fin de celebrar bien este Sacramento disponemos de la oportunidad de concertar un encuentro con el Párroco,
agendando día y hora, a fin de disponer del tiempo necesario (por lo general
30 o 40 minutos) para conversar un poco, en el diálogo de Reconciliación, sentándonos a la mesa con Dios y confiándole nuestra vida.
Si éste encuentro se realiza de
manera periódica (quizás cada mes o cada dos meses) seguramente experimentaremos un
proceso de crecimiento en la vida de la fe, personal y comunitaria; siguiendo el
itinerario espiritual, actitudinal, desde la
Palabra de Dios que el Confesor nos sugiera.
El agendar un turno nos permite tener una
mejor organización y disposición, y no tener depender de las circunstancias, ya que hay
un solo sacerdote en ésta Parroquia. A este fin pueden hablar con la
Secretaria.
Por último, queda la posibilidad de realizar las que nosotros llamamos “confesiones express” en el confesionario unos 15 minutos antes de cada Misa en:
- Sábado: 18 y 19:30 hs.; en
- Domingo: 9:30, 11, 19:30 hs.
(excepto en las misas de 12:30 y 21 hs.)